sábado, 16 de junio de 2012

Te guardaré un lugar por si apareces

Fue un Mayo largo, de esos de quédate en mi cama un ratito más. 
El tiempo no me dio todo el calor que debía, pero tu llenaste su lugar.
Decidiste romper con la monotonía y los dos quisimos jugar. Una sola norma que cumplir, tan solo una que romper. Teníamos completamente prohibido enamorarnos. Por lo demás, el mundo era nuestro.


Aceptar no fue difícil, reprimir nuestras ganas nos costó un poco más.
Está claro que siempre nos gusto vivir al limite. Íbamos y veníamos. Asomarnos al precipicio fue uno de nuestros mejores pasatiempos. Como susurrarnos al oído que nos queríamos sabiendo que nunca seríamos del otro. Perdernos entre besos y caricias en noches de alcohol y adrenalina. Llamadas a las tantas buscando cosas prohibidas. Respirarnos a escasos milímetros retándonos para comprobar quien podía más. Soñarnos y no tenernos, esa fue nuestra filosofía de vida.


Pero todos saben que el amor y las normas no van de la mano. Aquel mayo sin sol dejamos que la temperatura subiera demasiado. Perdimos la cabeza y nos dejamos querer. Nos fumamos las normas y elegimos vivir. Pero el juego siguió su curso y Mayo terminó. Acabamos perdiendo los dos con tantos viajes a las estrellas entre las sabanas. Ardíamos y nos seguimos quemando poco a poco hasta que uno de los dos explotó. Nos pudo la avaricia del amor.


Aun así, la luz que trajo Junio me enseñó que los dos no jugábamos al mismo nivel.



jueves, 7 de junio de 2012

Fue infinito mientras duró


Perdida en un mar de dudas, respirando entre sueños y golpeándome contra la realidad. Envuelta entre las sábanas frías de un invierno que no se quiere marchar. Él se queda y tu te vas.

Metida en una coraza de miradas de reproche y sonrisas fingidas mientras el sol sale y se esconde, una y otra vez.Que la luna es la única testigo de todas esas noches que matamos entre besos y mentiras momentáneas. 

Porque mi cama fue tierra de nadie los meses que estuviste conmigo, y en ella eramos los reyes. Pero los días pasan y las mentiras pesan. El dolor disminuye pero el olvido se acentúa. Y así, con tu adiós llegaron miles de miedos queriendo llenar tu vació. 

Lo nuestro fue infinito mientras duró. Como tu nadie me ha mentido, y yo no he creído a nadie como a ti. 

Arrepentida nunca, todavía te espero. Deseando que te canses de amores de una noche y de muñecas de plástico para que vuelvas a nuestra tierra de nadie y me nombres reina una vez más.

Decidida a dar la espalda a la razón, por ti, por tus mentiras. Aquí te espero, rompiéndome un poco más por tu a cada te quiero que recuerdo. 


martes, 5 de junio de 2012

¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?

Con unos cuantos blogs a la espalda, la vagancia pudo conmigo. Cansada de sonrisas a la cara y puñaladas por la espalda. Necesitada de algún lugar en el que desconectar y escribir lo que me salga.
Me encantaría ser escritora y me muero si veo algo de sangre, por eso estudio biología. Sí, así soy yo. Me contradigo hasta en lo más simple ¿y qué? Si me confunde rectifico y si no, siempre las tendré a ellas.
De cero a cien en un minuto, no me toques mucho los ovarios porque puedo reaccionar muy mal. Eso sí, a no ser que me hayan machacado mucho, enfadarse me parece una pérdida de tiempo y energía.
He escuchado todas las canciones de Pereza un millón de veces, más o menos.
Me quejo de los tíos y opino que son todos unos capullos pero, en el fondo, soy peor que ellos. Me gustan los cabrones, los que son difíciles de conseguir, y cuando los tengo ya no me interesan.
Creo que el rimel, unos buenos tacones y el tequila son los mejores compañeros para una terapia.
Hace un año decidí pasar de todas aquellas personas o cosas que me trajesen problemas y, hasta el momento creo que es el único propósito de año nuevo que he conseguido cumplir.
Ahora solo espero que por esta vez mis ganas de escribir superen mi extrema pereza. ¡Allá vamos!