...Porque a la vuelta de la esquina, como una puta me espera.
Me declaro culpable de este infierno que se ha desatado entre mis escusas y tus 'te quiero's a otros oídos que no eran los míos. Asumo todos y cada uno de lo errores premeditados que me dediqué a planear. Admito que me aferré al hecho de ser tuya por encima de todo -pero, compréndelo, después de escucharlo tantas veces una acaba creyéndoselo.
Pero ya está, hasta aquí ha llegado el amor del que tanto tiramos. Eres libre -si tu quieres- de toda esta carga que fuimos perdiendo por el camino. Y es que estaba claro que tanto parche y recosido no aguantaría el peso de tanto cariño mal usado.
Vete, que yo me iré también. Que no soporto más el respirar solo si tu me dejas. Que las palabras se atragantan en mi garganta y ya no soy capaz ni de escribir. Y que me queda si no es esto para sacar toda la rabia que el dolor me deja?
Vete, adelante. Pero si te vas hazlo del todo. Cada vez que cierro los ojos vuelves y contigo arrastras todo el miedo que me causa el ver como todo se derrumba y yo no tengo manos para sujetarlo.
Pero tal vez de eso se trate, de dejar que todo se destruya y de reconstruir sobre las ruinas. Tal vez la mejor opción sea prenderle fuego a todo y disfrutar viéndolo arder.
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