...Porque a la vuelta de la esquina, como una puta me espera.
Me declaro culpable de este infierno que se ha desatado entre mis escusas y tus 'te quiero's a otros oídos que no eran los míos. Asumo todos y cada uno de lo errores premeditados que me dediqué a planear. Admito que me aferré al hecho de ser tuya por encima de todo -pero, compréndelo, después de escucharlo tantas veces una acaba creyéndoselo.
Pero ya está, hasta aquí ha llegado el amor del que tanto tiramos. Eres libre -si tu quieres- de toda esta carga que fuimos perdiendo por el camino. Y es que estaba claro que tanto parche y recosido no aguantaría el peso de tanto cariño mal usado.
Vete, que yo me iré también. Que no soporto más el respirar solo si tu me dejas. Que las palabras se atragantan en mi garganta y ya no soy capaz ni de escribir. Y que me queda si no es esto para sacar toda la rabia que el dolor me deja?
Vete, adelante. Pero si te vas hazlo del todo. Cada vez que cierro los ojos vuelves y contigo arrastras todo el miedo que me causa el ver como todo se derrumba y yo no tengo manos para sujetarlo.
Pero tal vez de eso se trate, de dejar que todo se destruya y de reconstruir sobre las ruinas. Tal vez la mejor opción sea prenderle fuego a todo y disfrutar viéndolo arder.
martes, 15 de enero de 2013
domingo, 30 de diciembre de 2012
Con la mierda hasta el cuello y el corazón en las manos
El día que me pidió que me dejara querer una sonrisa de indiferencia se dibujo en mi cara. Me negaba a admitir que me había calado hondo. En cierto modo, no podría robarme el corazón si no sabia que ya era suyo, o eso era lo que quería pensar. Me limitaba a fingir que nada importaba y me cubrí con una coraza, de las de verdad, de las de dentro.
Mientras tanto, en la superficie, la tempestad se reprimía, planeando a la perfección en que momento desatar toda su furia. El invierno más cálido en los últimos años transcurría a una velocidad de infarto y, a su paso, se llevaba cada intento por demostrarle mi cariño un poco más. Cada te quiero se quedaba corto para él y amenazó al tiempo para robarme unos cuantos minutos de ese amor tan mio.
Mientras tanto, en la superficie, la tempestad se reprimía, planeando a la perfección en que momento desatar toda su furia. El invierno más cálido en los últimos años transcurría a una velocidad de infarto y, a su paso, se llevaba cada intento por demostrarle mi cariño un poco más. Cada te quiero se quedaba corto para él y amenazó al tiempo para robarme unos cuantos minutos de ese amor tan mio.
jueves, 8 de noviembre de 2012
¿Dónde vamos tan deprisa?
Siempre fue de las que soñaba con moteles de carretera y luces de neón.
Quería historias de alcohol, drogas y sexo. Quemar las noches al volante de un coche antiguo y perderse en algún punto de una carretera secundaria.
Suspiraba por matones de barrio con chupa de cuero y motos trucadas.
Aspiraba a ser una de esas mujeres que al final de su vida, seguramente breve, podía permitirse el lujo de decir que, realmente, había vivido la vida.
Estaba harta de vidas programadas, monótonas y aburridas. Atascos, dinero, negocios. Prisas, estrés y sueños pisoteados.
En realidad, siempre quiso vivir aventuras que le desgarraran el alma, que le destrozaran la vida, por el único y simple hecho de tener algo que contar.
Quería historias de alcohol, drogas y sexo. Quemar las noches al volante de un coche antiguo y perderse en algún punto de una carretera secundaria.
Suspiraba por matones de barrio con chupa de cuero y motos trucadas.
Aspiraba a ser una de esas mujeres que al final de su vida, seguramente breve, podía permitirse el lujo de decir que, realmente, había vivido la vida.
Estaba harta de vidas programadas, monótonas y aburridas. Atascos, dinero, negocios. Prisas, estrés y sueños pisoteados.
En realidad, siempre quiso vivir aventuras que le desgarraran el alma, que le destrozaran la vida, por el único y simple hecho de tener algo que contar.
martes, 6 de noviembre de 2012
Siempre se ha dicho que las cuerdas atan.
Hace tiempo que dos y dos dejaron de sumar cuatro.
Entre tanta tristeza y añoranza, sumergimos nuestra historia en cantidades desmesuradas de vodka barato.
Cambiamos los susurros por canciones que desgarran el alma. La belleza que tus besos me arrebataron me la devolvieron esos versos tan simples.
Supiste desde el primer momento como quitarme la ropa a base copas y besos en el cuello, sin embargo, desnudarme el alma te costó algo más.
Siempre nos gustó jugar al despiste, vivir en mundos paralelos y reírnos de aquellos ingenuos que sufren el mundo real.
Pero está claro que la locura, entonces transitoria, se nos fue de las manos y la cordura que nos mantenía cerca del suelo terminó por romperse.
Nuestros 'te quiero's se convirtieron en rutina y descubrimos la monotonía del 'contigo'.
Entre tanta tristeza y añoranza, sumergimos nuestra historia en cantidades desmesuradas de vodka barato.
Cambiamos los susurros por canciones que desgarran el alma. La belleza que tus besos me arrebataron me la devolvieron esos versos tan simples.
Supiste desde el primer momento como quitarme la ropa a base copas y besos en el cuello, sin embargo, desnudarme el alma te costó algo más.
Siempre nos gustó jugar al despiste, vivir en mundos paralelos y reírnos de aquellos ingenuos que sufren el mundo real.
Pero está claro que la locura, entonces transitoria, se nos fue de las manos y la cordura que nos mantenía cerca del suelo terminó por romperse.
Nuestros 'te quiero's se convirtieron en rutina y descubrimos la monotonía del 'contigo'.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)