miércoles, 19 de septiembre de 2012

Do you think about me still?

Siempre había pensado que el secreto estaba en evadirse y volver a ese mundo de incoherencia reprimida. En pasar de todos y de todo. En irse sin decir adiós.
Soñaba con futuros borrosos y lugares lejanos. Vidas desconocidas y sonrisas distintas.
Esos pensamientos infantiles e inocentes que se desmoronan cuando chocan contra la realidad. 
En ese momento me di cuenta de que lo único que tenía eran palabras valientes y temores eternos. Todo parece muy fácil cuando no lo tienes delante. Pero cuando un 'te quiero' bien dicho se estampa contra tu frente, entonces, y solo entonces, te acojonas. Te bloqueas, tiemblas y, a veces, hasta lo evitas.
Deseaba algo que tenía delante y no lo vi, o, simplemente, no quise verlo. Admito que eso de hacerme la dura se me fue un poco de las manos. 
Siempre se ha dicho que a base de hostias se aprende en la vida, pero hay algunas que no escarmentamos. Eso sí, después de varios intentos fallidos, alguna que otra lagrima e infinitos 'te quiero's, aquí estoy. Porque, al fin y al cabo y aunque todavía no sea capaz de decirlo en voz alta, fui, soy y seré tuya. Siempre.


jueves, 26 de julio de 2012

En una noche de tormenta

Jueves noche, San Sebastian estalla en truenos y relámpagos finalizando con un día de calor sofocante. Como si de una película dramática se tratase los rayos anuncian un apoteósico final. 
La lluvia se funde con una mezcla de ganas y amargura. Que si algo empieza es porque algo ha acabado.
Que en una noche de tormenta las cosas cambian, que tan pronto como el calor del suelo desaparece, los malos pensamientos se desvanecen. La rabia se esfuma y la culpa aparece. 
Porque, una vez mas, lo malo se va y lo bueno prevalece.


Que las tormentas arrasan con todo, pero el cielo siempre se calma.

martes, 24 de julio de 2012

We can burn brighter than the sun

Un par de mentiras y alguna que otra escusa de ultima hora.
Noches de sábado que empiezan con una cena tranquila y acaban con un cubata a medio beber en un portal que huele a fiesta.
Noches que se planean para, más tarde, romper los esquemas. 
Vasos de lujo y ese vodka barato que en fiestas es como uno más en el grupo.
Vicios caros que no se pagan, se piden con una sonrisa en la cara y un poco de coqueteo.
Reencuentros inesperados, viejos amigos que han pasado al grupo de simples conocidos y desconocidos que pueden alegrarte la noche.
Llamadas perdidas y conversaciones indescifrables. 
Nervios en el cuerpo, alcohol en las venas y algún que otro baile que nadie más entenderá. 
Besos robados y futuros maridos que nunca más volveremos a ver.
Noches infinitas que se quedan cortas. Noches con ellas. Ellas, a secas. 


Os quiero.



martes, 10 de julio de 2012

Nos fuimos matando poco a poco

Siempre elegí morir viviendo antes que vivir muriendo. Orgullosa como ninguna, los impulsos decidían por mí. Complicada de atar, nadie podía quitarme las alas. La vida no era más que que algo transitorio, los recuerdos serian eternos.
Pero a base de hostias aprendí que lo eterno acaba, que los siempres tienes fecha de caducidad y que el orgullo lo destruye todo. Supe que me quería, supe que lo quería. Pero, muchas veces no vale con eso. Me di cuenta que el todo puede convertirse en nada en dos suspiros y una frase mal dicha. Que los juegos de orgullo siempre acaban mal.




La mierda, lo cierto es que, nos une un poco más.